¿Cómo hago imágenes con inteligencia artificial para mi negocio si no sé nada de diseño?
Claudio Fernández Bolton ·
No le pidas el dibujo de inmediato. Primero pídele a la IA que te haga tres preguntas y que, con tus respuestas, te escriba el prompt como lo haría un experto; después usas ese prompt para crear la imagen. Así pasas de una imagen genérica a una que se parece a la que tenías en la cabeza, y la vas corrigiendo con lo que no te gusta.
La imagen rápida casi nunca es la que querías
Cuando uno empieza, escribe lo primero que se le ocurre: «haz un boceto en el que aparezca un perrito en un parque». Y la IA lo hace. Queda bonito. Pero muchas veces te quedas con la sensación de que no era exactamente eso. Puso árboles que no querías, o le faltó algo que tú te imaginabas y nunca dijiste. No es culpa de la herramienta: le diste muy poco para trabajar.
Esto le pasa mucho al profesional independiente que necesita una imagen para su Instagram, un afiche para un taller o un esquema para explicar cómo trabaja. Tiene la idea en la cabeza, pero no sabe describirla, porque no es diseñador. Y no tiene por qué serlo.
Pídele a la IA que te pregunte antes de dibujar
El cambio es simple. En vez de pedir la imagen, pide primero el prompt, que es la instrucción. Yo le escribo algo así: «Créame un prompt directo para que mi inteligencia artificial me cree un dibujo de un perro en un parque como dibujado a mano. Pero antes quiero que me hagas tres preguntas para que, al responderlas, sepas perfecto lo que necesito y me des un prompt como un verdadero experto».
Las preguntas que te devuelve te obligan a pensar lo que no habías pensado. ¿Qué raza de perro? ¿Qué técnica: lápiz grafito, tinta, lápices de colores, ilustración de libro infantil? ¿Qué está haciendo el perro y cómo es el parque? Yo contesté: un dálmata con cara de juguetón, dibujado a mano con lápiz de madera verde, cansado en el pasto, con una pelota de tenis al lado. «¿Se fijan que nos ponemos un poquito más detallistas?»
«Es como si estuviéramos contratando el servicio de un experto que nos va a dar el prompt.»
Después copias ese prompt, abres una conversación nueva y se lo das directo. La diferencia se nota: la imagen se parece mucho más a lo que querías. En Gemini, por ejemplo, la opción de crear imágenes suele estar en el botón de más (+); puede cambiar de nombre o de lugar, pero el criterio sirve en cualquier herramienta.
Para qué le sirve a tu negocio, y cómo corregir
El dibujo del perro es para practicar. Lo útil viene cuando lo llevas a tu trabajo. Tres usos que te pueden servir desde hoy.
Un flujo de tu proceso. Le pides una imagen que muestre, paso a paso, cómo trabajas con un cliente: cómo llega, qué evalúas, qué decides y qué pasa si necesita otra cosa. «Nos va a ayudar a ordenar también algunos documentos que creamos y no sabemos bien cómo entenderlos o enseñárselos a otra persona.» Si le das tú las etapas, mejor: la IA no conoce tu trabajo como tú.
Un carrusel para Instagram. Le pides la primera lámina sobre un tema de tu oficio, por ejemplo lo que la gente cree que haces y lo que de verdad haces. Después le pides la segunda, y así.
Un afiche. Le pides algo con «muy poco texto, muy visual» y una frase corta y creativa. Yo probé uno para una cafetería imaginaria, y la imagen transmitía el calorcito del café mejor que cualquier explicación.
Casi nunca sale perfecto a la primera. Ahí corriges como le hablarías a una persona: «Está bueno, pero está muy infantil. Necesito que sea más profesional». O le dices que no quieres personas, que prefieres un fondo de color pastel con poco texto. «Ahí tenemos que ser mucho más específicos.» Y si algo sobra, también se lo dices, como cuando le escribí «no quería árboles».
Lo que revisas tú, siempre
La IA dibuja; tú decides si esa imagen dice lo que quieres decir. Antes de publicar, mira tres cosas. Primero, el texto dentro de la imagen: estas herramientas todavía se equivocan en letras y tildes, y un error ahí lo ve todo el mundo. Segundo, que se parezca a ti y a tu forma de trabajar, y no al afiche de cualquiera. Tercero, que no muestre algo que no es verdad: personas que parecen clientes reales, resultados que no tuviste o un lugar que no es el tuyo. Si dudas, no la uses: una foto tuya de verdad, aunque sea simple, dice más de ti que una imagen bonita que no te representa.
Si la imagen nueva queda peor, no pasa nada: cambias una respuesta y pruebas de nuevo. Con un par de intentos vas a ir encontrando tu estilo.
Elige una imagen que necesites esta semana y, antes de pedirla, escríbele a la IA: «hazme tres preguntas para entender lo que necesito y después dame un prompt de experto».
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