Singulares Abundantes
Textos · El quién

¿Puedo hacer lo que la inteligencia artificial me dice que haga con mi negocio?

Claudio Fernández Bolton ·

No a ciegas. La IA no te conoce y no es tu jefe ni tu mentor: es como una secretaria que investiga, te interroga y te ordena la información más rápido. Las decisiones las tomas tú, porque el material valioso es tu cerebro.

El error de obedecer

Hay un error muy grande, y es fácil caer en él: «hacer lo que la IA nos dice». Le preguntas cómo tener más clientes, te responde con seguridad, con títulos y viñetas, y como suena tan ordenado, lo haces.

El problema es que la seguridad con que responde no tiene nada que ver con cuánto sabe de ti. Te habla igual de firme cuando tiene toda la información que cuando está adivinando. Su respuesta puede ser correcta en general y equivocada para ti.

Y cuando le falta información, la inventa. En una grabación, para no aburrir a quienes estaban mirando, le pedí que asumiera las respuestas que yo no le había dado. Me dijo que iba a asumir las respuestas «más estratégicas y rentables» para mí, y decidió solita a quién iba a ayudar yo. Me armó un documento con estructura y hasta estrategia de venta. Se veía bien. Pero era el plan de alguien que no existe. Lo hice solo para mostrarlo, y lo dije ahí mismo: «esto, obviamente, no lo hagan ustedes».

Una secretaria, no un jefe

Me gusta pensarla de otra forma, como alguien que trabaja contigo y no sobre ti:

«No es un jefe o un mentor. Realmente, es como una secretaria, que les va a ayudar a investigar un poco, a interrogarlos, a tener información más rápida.»

Esa imagen pone a cada uno en su lugar. Una buena secretaria te ahorra horas: busca, ordena, te hace el primer borrador, te pregunta lo que se te había pasado. Pero no decide a qué clientes atiendes, cuánto cobras ni qué tipo de profesional quieres ser. Eso es tuyo, y no se delega.

Por eso, «no sean pasivos. Tienen que ser activos». Activo significa que la contradices cuando algo no calza. Que le pides que te pregunte antes de responder. Que le corriges el tono. Que le dices «esto no es para mí, vuelve a intentarlo». Que tomas lo que te dio y sigues conversando, en vez de copiarlo y cerrar la ventana.

Primero el quién, al final la herramienta

Lo digo siempre: primero el quién, después la estrategia y al final la herramienta. «La herramienta multiplica lo que ya hay.» Si le pasas la IA a alguien que sabe para dónde va, lo hace avanzar más rápido. Si se la pasas a alguien que no sabe qué quiere, le multiplica la confusión, solo que mejor redactada.

Por eso, antes de preguntarle a la IA qué hacer, conviene que te preguntes tú: ¿qué quiero para mi negocio?, ¿a quién quiero servir?, ¿qué no estoy dispuesto a hacer? Con eso claro, la IA te ayuda a llegar. Sin eso, te lleva a donde llevaría a cualquiera.

Cómo saber si la estás usando bien

Hay tres señales simples. La primera: cuando terminas, puedes explicar con tus palabras por qué vas a hacer lo que vas a hacer. Si tu única razón es «porque me lo dijo ChatGPT», todavía no decidiste tú.

La segunda: lo que vas a hacer respeta tus límites. Si la IA te propuso algo que va contra cómo quieres trabajar, como atender a cualquier hora, bajar tu precio o hablarle a todo el mundo, y lo aceptaste igual, no decidiste tú: decidió el promedio.

La tercera: saliste más claro de lo que entraste. La conversación te obligó a pensar; no te ahorró pensar. Si sales con más tareas y menos claridad, la estás usando como jefe.

«El material valioso es el cerebro de ustedes.»

Un acto valiente para hoy

Toma la última respuesta de la IA que pensabas seguir y escribe en una línea, con tus palabras, por qué la harías. Si no te sale, vuelve a la conversación y discútela.

Qué es Singulares Abundantes · Más textos

Otros textos